Autoras del post: Almudena Laria Céspedes y Alba del Rey Vega.

Vivimos en el siglo XXI, el siglo de la imagen, las primeras impresiones son vitales, estamos tan expuestos a tal cantidad de información que nuestra atención solo se deja seducir por aquello que resulta novedoso.

El portfolio perfecto es, para quien lo lee, como la sonrisa de un desconocido por la calle, de entre tantas personas con las que te cruzas, solo una realiza ese gesto natural, como no podría ser de otra manera, nuestra curiosidad por tal mueca se convierte en interés, un interés que resonará en la mente del lector.

Consiste en la importancia de diferenciarse, ser un nombre en vez de un número, destacar tanto tú como tu trabajo, ofreciendo la mejor imagen posible en el menor tiempo factible. El portfolio es nuestro medio, nuestra carta de presentación donde exponer quién somos, qué hacemos y cómo nos proyectamos, el mejor resumen de uno mismo.

¿Cómo crear el mejor resumen de mí mismo?

Sé tú primer admirador.

Es fundamental estar conforme con uno mismo y su trabajo, pues nuestro trabajo al fin y al cabo es una extensión de nosotros, más que conforme, orgulloso. Sé consciente de tus aptitudes y capacidades, y entonces explótalas, busca refuerzo en el trabajo que las avales, así como en cartas de recomendación. La opinión de un tercero inmediatamente proporciona una sensación de objetividad y verosimilitud a tu perfil para el lector.

Ahora es el momento.

Nadie va a llamar a tu puerta a ofrecerte lo que estás buscando, vas a tener que salir a la calle, porque quien algo quiere algo le cuesta. Hasta lo que denominados como el mayor golpe de suerte, como podría ser ganar la lotería, conlleva una acción detrás, conlleva haber participado en mayor o menor medida. Solo lo visible suscita un público, sé tú el encargado de provocar la resonancia que estás buscando generar en los demás.

Más vale calidad que cantidad.

Ponte en la siguiente tesitura, tienes una pila de distintos perfiles en la mesa y debes estudiarlos a lo largo de una mañana, ¿cómo pretendes encontrar al indicado? El lector siempre se fijará en aquello conciso e impactante, en el resumen más brillante. La calidad genera interés, la cantidad en exceso provoca aburrimiento.

Paso a paso.

¿Cómo ponemos en la práctica estos consejos?

  1. Recopila tu trabajo desde el inicio hasta el final, no descartes ningún trabajo de manera precipitada por haber sido realizado al principio de tu desempeño, a lo mejor te sorprendes a ti mismo.
  2. Selecciona, ahora es el momento de priorizar la calidad frente a la cantidad, solo tus mejores trabajos pueden formar parte de tu portfolio, debes mostrar tu mejor versión.
  3. Clasifica el material, muestra que tienes un amplio abanico de proyectos, avala tu versatilidad. No solo sabes proyectar, también saber fotografiar, hacer maquetas, has realizado intervenciones artísticas… No te guardes nada, enseña todo de lo que eres capaz.
  4. Potencia y unifica la selección, dale un lavado de cara a todo ese trabajo que tenías guardado al fondo del cajón. Es imprescindible que crees una identidad gráfica, que tu trabajo sea reconocible y se asocie directamente a ti.
  5. Emplea la herramienta más conveniente para tu portfolio, no adaptes tu trabajo a la herramienta, adopta la herramienta que mejor adapte tu trabajo. Sé creativo, no te limites, busca diferenciarte hasta en este último punto.

Herramientas que utilizar:  

Indexhibit y Stacey

WordPress

Behance

Dunked

Froont

Issuu

Portfolios donde encontrar inspiración:

Andrew Mccarthy

Anthony Goodwin

Felix Reichle

Vito Salvatore

No olvides que tu portfolio tiene que estar marcado por el dinamismo, es mutante al igual que tú, debe estar en continuo crecimiento y transformación. Y no olvides; sé tu primer admirador, ya que ahora es el momento, vale más la calidad que la cantidad, por eso ve paso a paso, porque de lo contrario ¿cómo crearías el portfolio perfecto?

Autoras del post: Almudena Laria Céspedes y Alba del Rey Vega.

 

Sobre las autoras del post:

Querido lector, si has encontrado este post es porque seguramente te estés haciendo las mismas preguntas que nosotras hace unos meses, nos presentamos, somos Almudena Laria y Alba del Rey, ambas alumnas de 5º de Arquitectura de la Universidad Francisco de Vitoria. Siempre hemos sabido que esta carrera era nuestra vocación, pero ahora nos toca dar un paso más allá, entrar al mundo laboral, puede parecer aterrador, provoca la misma sensación que el primer día de colegio, pero para enfrentarnos a este momento ¿qué mejor que contar con un empujón?

Haciendo un pequeño inciso, si estudias en la Universidad Francisco de Vitoria, no dudes en pararnos por los pasillos y atacarnos con todas las dudas que te puedan asaltar, porque estaremos encantadas de ayudarte en lo que podamos para que consigas crear tu portfolio perfecto.

Equipo editor de Escuela de Arquitectura

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