LA BUENA ARQUITECTURA

Cada año, empezamos el primer curso del grado en Arquitectura tratando de explicar a los nuevos alumnos por qué una determinada obra de arquitectura puede ser un referente. Para un profesor, este trabajo es algo parecido a dirigir un intenso y largo ritual de iniciación. El bautismo en el mundo de la arquitectura no es sencillo porque el imaginario de referencias de casi todos los alumnos que ingresan, que corresponde con el de la sociedad en general, no tiene en consideración lo que el colectivo de arquitectos, de manera más o menos consensuada, consideramos como una obra maestra, un referente fundamental, un edificio paradigmático, Arquitectura con mayúsculas o como quieran llamarlo. Hernández Correa afronta este debate en dos interesantes posts que aconsejo para su lectura: Buenos días lo primero (19/04/2022) y Complejidad y sencillez (30/05/2022).