Cuando la verdad es incómoda   11-S

 

Donde todo el mundo piensa igual nadie piensa mucho”, sostenía el Neoyorkino graduado por Harvard y dos veces ganador del premio Pulitzer Walter Lippmann.  Cierto es que, como periodista, crítico de medios comentarista político, y filósofo, se refería a ese pensamiento que se genera alrededor de ideas y acontecimientos que no están sujetos a la comprobación científica de la ciencia.  Lippmann, apuntaba así, la necesaria autonomía social, valentía personal y esfuerzo intelectual que exige el pensar de manera distinta a lo que el entorno da por supuesto sin cuestionamiento alguno. Argumentaba que todos, periodistas incluidos, estamos más dispuestos a creer las imágenes mentales preexistentes (“the pictures in our heads”) que a llegar a un juicio por el pensamiento crítico. Entendió, rápidamente, que la verdad podía ser un “constructo elaborado por el mass media” y no necesariamente un reflejo de la realidad. Porque también sabía que “la masa del público lector” (no digamos ya el público que no lee) no está interesada en investigar y aprender. La gente está demasiado centrada en sí misma como para preocuparse de los asuntos públicos y políticos, salvo que le toquen directamente su bolsillo o su confort personal.

Un pensamiento independiente es un lugar solitario y ventoso. Esforzarte en pensar por ti misma puede llevarte a más de un error, pero ampararte en las ideas de un grupo no sólo no te salva de las equivocaciones, sino que además las pifias compartidas tienden a enquistarse y enconarse, de manera que los errores colectivos a menudo terminan convertidos en dogmas, y sus seguidores, en fanáticos. La unanimidad en el pensamiento es muy confortable, desde luego; pero se da la circunstancia de que cuanto más unánime es, menos reflexión permite”.[1]

Así apuntalaba Rosa Montero sin saberlo ni pretenderlo el pensamiento de Lippmann. Lo que une a ambos periodistas y escritores, separados medio siglo en tiempo, es su voluntad de enfrentarse a la narración crítica y analítica de la realidad buscando desvelar la verdad de esta, aunque el resultado de su estudio desemboque en conclusiones contra el pensamiento confortable y mayoritario.

“En tiempos de engaño global decir la verdad es un acto revolucionario” planteaba George Orwell, a lo que seguramente respondería Mark Twain que “es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados”. Y es que “a veces la gente no quiere escuchar la verdad porque no quiere que sus ilusiones se vean destruidas”, y así lo verbalizó Nietzsche.

Uno de los mayores temores del ser humano es diferenciarse del resto por el temor a no ser aceptado. Así lo evidencia el interesantísimo experimento social que condujo a enunciar en 1951 el “Síndrome de Solomon[2] por el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch.  “La conformidad es el proceso por medio del cual los miembros de un grupo social cambian sus pensamientos, decisiones y comportamientos para encajar con la opinión de la mayoría”.  Y, en este caso, da igual que la evidencia apunte indudablemente lo contrario.

Sorprende ver cuanta gente renuncia a su propia ciencia, aquella de la que es conocedor de un modo singular, para abrazar sin reparos un relato lleno de afirmaciones contrarias a la razón científica que uno domina, pero que es más cómodo de creer.

 

En la “construcción de la verdad” sobre el 11-S hay muchas piezas que científicamente son simplemente imposibles, pero desafiar y dudar de esa verdad colectiva resulta inquietante personalmente (porque nos deja frente a un mundo poco fiable), e incómodo socialmente (porque nos obliga a defender nuestra autonomía corriendo el riesgo de ser rechazados), incluso cuando esto ocurre tras asomarnos al suceso desde una mirada científica analítica, arquitectónica, o simplemente lógica para aprender de ella.

Para los “creyentes de la verdad oficial” poco importa que en el WTC de NY cayeran de idéntico modo “TRES” edificios, no solo las DOS torres gemelas, implosionando los tres perfectamente sobre su base, y que el tercero (WTC #7) lo hiciera sin haber recibido ningún impacto de avión, ni hubiera sufrido un “devastador incendio por el queroseno que fundiera su estructura metálica”.  Ni siquiera hubiera sido afectado por la caída de las otras dos torres.  Pocos lo saben y nadie se pregunta por qué se cayó este tercero.  Un colapso así es físicamente imposible por fallo local de la estructura.

Poco importa que la forma y tiempo de caída de las torres gemelas sea físicamente incompatible con la teoría del “pan-cake” sostenida por la verdad oficial y que coincida milimétricamente con el de una demolición controlada, muy evidente en el WTC #7 que implosiona simétricamente desde el centro[3]. Cuando la forma normal natural de colapso de un elemento vertical dañado parcialmente es una caída ladeada como la de la aguja de Notre Dame.

Poco importa que ingenieros del MIT demuestren que la teoría oficial de colapso no se sostiene científicamente[4].  Que la Sociedad Europea de Física (creada en 1968) desmienta la versión oficial y afirme que fue una demolición controlada[5],  o que haya todo tipo de fotos y evidencias en la Zona Cero de una demolición controlada que va desde la presencia de acero derretido durante semanas en sus sótanos (el acero no se derrite con el fuego de un incendio, solo pierde resistencia), hasta infinidad de pilares perfectamente seccionados y no doblados (que sería lo previsible en el tipo de colapso defendido por la verdad oficial).

Poco importa que no haya una sola evidencia de un avión llegando al pentágono (el edificio más vigilado del mundo), que no haya una sola foto ni video de ese avión, que el rastro del impacto sobre el edificio no coincida en absoluto con las medidas de un avión, que no quedaran restos de fuselaje en el lugar del accidente (único caso en la historia de la aviación) o que cualquier piloto defienda que es absolutamente imposible hacer un vuelo rasante de ese tipo con un avión comercial, y menos sin afectar al entorno físico (tendido eléctrico, luminarias, jardín previo…)

Poco importa que haya una asociación “Architects & engineers for 9/11 truth”[6] pidiendo una comisión de investigación independiente porque no creen nada de la versión oficial.  Y que esta esté avalada por más de 1.900 arquitectos e ingenieros, más de 220 Militares, servicio de inteligencia, cuerpos de seguridad, políticos y funcionarios, más de 250 Pilotos y profesionales de la aviación, más de 400 profesores universitarios, doctores y catedráticos, más de 300 supervivientes y parientes del atentado del 11S, más de 200 periodistas, divulgadores y artistas, más de 400 profesionales de la salud. Quizás son pocos, porque requiere mucho valor levantar la mano para llevar la contraria, pero basta con escuchar sus argumentos científicos, que son comprobables, y rebatirlos (si fuera es posible).

Poco importa que “la versión oficial” nos diga que bastantes pasajeros mantuvieron largas conversaciones con sus seres queridos y autoridades a más de 10.000m de altura y a 800Km de velocidad [7] explicando la situación, pidiendo ayuda y despidiéndose, cuando todos podemos comprobar con facilidad, que, en todo vuelo comercial, se pierde la cobertura de telefonía móvil a los pocos minutos del despegue incluso hoy en día que la tecnología ha mejorado notablemente.

Todo esto lo dice la arquitectura, las estructuras y la ciencia sin necesidad de creer a nadie.  Basta con saber y comprobar.

Y por último poco importa que militares norteamericanos de máximo rango y funcionarios del estado de primer nivel defiendan en público que la verdad oficial es imposible e incomprensible.  Como el Mayor General Albert Stubblebine[8], responsable de toda la inteligencia del ejército americano, que defiende que al pentágono lo impacto un misil.

El General Wesley Clark[9], comandante de todas las tropas americanas en 89 países de Europa, África y Oriente medio.  Y máximo responsable de tropas de la OTAN, que defiende abiertamente en público que las guerras siguientes al 11S carecían de fundamento militar ni estratégico que lo vinculara con el atentado.

Susan Lindauer[10] es periodista, y fue “Congressional Stafer” de 4 senadores diferentes del Senado de los Estados Unidos.  Autora del libro libro “Extreme Prejudice: The Terrifying Story of the Patriot Act and the Cover-Ups of 9/11 and Iraq”, donde defiende que no tiene sentido la versión de la historia que hoy se da por oficial.

Todos ellos sin NADA que ganar y MUCHO que perder, desde su trabajo hasta su vida.

Cualquier evidencia científica es inútil cuando uno NO quiere ver otra cosa que lo que le resulta cómodo creer.

La arquitectura y la física tienen mucho que decir en esto sin necesidad de tomar partido, ni tener necesariamente una respuesta al origen y motivación de las cosas.  Pero siempre preferimos pensar que hay un enemigo externo, a quien podemos echar las culpas, y contra quien podemos luchar, que pensar que el enemigo no es tan externo ni tan fácil de combatir.  Porque eso es muy inquietante.

¿Y tú eres de los que se conforman con la verdad fácil, tranquilizadora y colectiva o de los que investigan y construyen su propia opinión a partir de fuentes solventes, aunque eso suponga salirse de la manada?

También te puede interesar: congreso arquitectura y persona

 

[1] Montero, Rosa  artículo para El País ““Derechas e izquierdas” 14 de julio de 2019.  disponible en:  https://elpais.com/elpais/2019/07/08/eps/1562593439_875350.html?fbclid=IwAR3LUKTgQ95XiAh92CRmcnFTQBxV_4hRNuyED47B4iOD5SMMWYopDzmuD1U

[2] Síndrome de Solomon. Disponible en: https://elpais.com/elpais/2013/05/17/eps/1368793042_628150.html?fbclid=IwAR0X2k9UknfWWOkpiuFSJ41gGK35vQc0HmJlxPIdjpHAOqgP-97sN3O2dxo

[3] La teoría del colapso desmentida científicamente por expertos.  Disponible en:  https://www.youtube.com/watch?v=7ySUrEiVFIM

[4] MIT (Massachusets Institute of Technology) rebaten la teoría de colapso de las torres del 11S.  disponible en:
parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=z8W-t57xnZg  y  Parte 2:  https://www.youtube.com/watch?v=qW81Cd7nNH8

[5] Sociedad Europea de física desmiente la versión oficial del 11S y afirma que fue una demolición controlada.  Disponible en:  https://mamvas.blogspot.com/2016/09/la-sociedad-europea-de-fisica-desmonta.html

[6] Architects & engineers for 9/11 truth    Disponible en: https://www.ae911truth.org/

[7] Llamadas de los pasajeros de los aviones secuestrados demostradamente imposible:  disponible en:

[8] Mayor General Albert Stubblebine, que afirma abiertamente que al pentágono lo impacto un misil:   disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=daNr_TrBw6E

[9] General Wesley Clark , comandante de todas las tropas americanas en 89 países de Europa, África y Oriente medio.  Y máximo responsable de tropas de la OTAN.   Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=GngpgCE5ubQ

[10] Susan Lindauer. periodista, y fue “Congressional Stafer”. entrevista Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=S2Z62zWA120

 

Estudió arquitectura en la T.U. Darmstadt, (Alemania) y ETSAM (Madrid). Trabajó en cooperación, en Nicaragua del '95 al '97, y con Alberto Campo Baeza del '97 al '02 con quien fue coautor de la Caja General Ahorros de Granada. Participó en el plan estratégico de la Ciudad de las Telecomunicaciones de Telefónica en Madrid, entre otros proyectos. En ‘02 monta su estudio ARTEctura con obras tan variadas como el Edifico Minerva (c. del Amparo 103 junto a la Casa Encendida de Madrid), el Colegio Highlands los Fresnos (Boadilla del Monte), el plan de rehabilitación integral de la Ciudad de Aguarda (Pontevedra) “Cintura del Tecla”, o el Restaurante SOPA de Madrid entre otras. Formado en Coaching dialógico por el IDDI desde 2008 con especialización en desarrollo directivo y docente. Docente en proyectos en A.I. de la ETSAM, desde '02 y desde 2006 es profesor y director de la Escuela de Arquitectura de la UFV (Universidad Francisco de Vitoria).

8 Comments

  1. Felipe Samarán Reply

    Estimada/o “LISAB”:

    Agradezco su comentario y me alegra sobremanera que se haya leído el artículo y haya visto parte de los vídeos adjuntos.
    Los centenares de datos recogidos en el artículo y sus anejos provienen de fuentes de comprobable solvencia: libros, conferencias universitarias de universidades de primer nivel por profesores de máxima autoridad, artículos de investigación, asociaciones científicas, noticieros de las principales cadenas televisivas norteamericanas, periódicos y fuentes de la máxima y probada solvencia intelectual.

    En efecto los vídeos están albergados en YouTube (también los tiene en otros canales), dado que es el canal de distribución de información más accesible para todo el mundo y este es un mensaje divulgativo. ¿Entiendo que esto descalifica igualmente toda la información contenida en este canal? No obstante, si quiere fuentes adicionales o bibliografía con editorial y e ISBN con sumo gusto puedo ofrecérsela.

    Sorprende observar que su reclamación de rigor NO se fundamenta ni cita NINGUNA fuente verificable (eso resulta menos riguroso aun, puesto que no ofrece más que una opinión personal). Así no es fácil establecer un contraste sólido de datos y argumentos.

    Resulta curioso que no haya comentario ninguno sobre la introducción periodística y psicológica, ni sobre los datos físicamente comprobables iniciales (¿debemos asumir por tanto que los da por buenos? ¿O que no conoce argumento que pueda rebatirlos y pueda citar su fuente?)

    Es decepcionante que los tres únicos ejemplos que sostienen la “endeblez” de los argumentos expuestos sean tres descalificaciones “ad hominem” (nada que decir del “contenido” solo de “quien” lo emite). Esto no aporta intelectualmente ninguna luz sobre el tema y rebaja el nivel de interés del debate. Supongo que podrá enfrentarlo a otras tres figuras de igual rango defendiendo argumentos contrarios. Será bueno que lo aporte para seguir acercándonos juntos a la verdad:

    – Ridiculizando la opinión del general del Ejército de los Estados Unidos Wesley Clark que fuera comandante supremo de la OTAN por el mero hecho de estar retirado del ejército y haberse dedicado posteriormente a la política. ¿? ¿Invalida eso igualmente la opinión de TODOS los políticos? ¿Invalida eso su CV previo, condecoraciones, conocimientos del ejército, sus estructuras de mando y los acontecimientos vividos y contados en primera persona? (Entiendo que ante este argumento podrá ofrecer alguna fuente de información fiable alternativa que merezca más confianza).

    – Despreciando el criterio del Mayor Stublebine, que fuera General del U.S. Army Intelligence and Security Command (INSCOM) por el mero hecho de ser “mayor” = (¿anciano?) ¿Descalifica esto igualmente la opinión de todas las personas mayores? Por estar “jubilado del servicio activo” ¿Descalifica esto también la opinión de todos los jubilados? Le añadiré otro dato: murió en 2017. No sé si eso descalifica también el criterio de todos los fallecidos. Estos argumentos tampoco parecen muy solventes como réplica. Pero lo que es peor, es que no ofrece contra-argumento con cita a su referencia que permita verificar lo que usted sostiene.

    – Y finalmente corrigiendo el cargo de Susan Lindauer, en lo que le doy la razón, porque efectivamente es periodista, y fue “Congressional Stafer” de 4 senadores diferentes del Senado de los Estados Unidos. (El error proviene de que varias cadenas la presentaron como “exagente de la CIA”, pero admito por acertada esta corrección). Lo que ocurre es que independientemente de su cargo, (algo que no pareció serle muy relevante al juzgar a los dos militares de máxima graduación anteriores) tampoco se aporta ninguna información que desmienta algo de lo que sostiene Lindauer en su libro “Extreme Prejudice: The Terrifying Story of the Patriot Act and the Cover-Ups of 9/11 and Iraq”, o en las entrevistas ofrecidas a varias cadenas televisivas.

    Finalmente defender cualquier argumento desde el anonimato absoluto impide verificar el conocimiento de quien lo emite sobre el tema tratado. Afortunadamente sus formas son correctas, algo que se agradece, pero su contenido no aporta luz alguna al tema.

  2. LisaB Reply

    Estimado Felipe Samarán,
    Estoy profundamente agradecida por su respuesta y le pido disculpas si se ha sentido herido por mi comentario. No le voy a negar que no me ha convencido, pero entiendo que este no es el medio adecuado para argumentar lo que ambos hemos señalado.
    Ciertamente el tema es polémico y la cantidad de acercamientos que se han hecho a este tema es tan diverso que cuesta discernir la seriedad con la que se abordan este tipo de artículos. Quizás eso justifique mi incredulidad inicial.
    ¿Ha pensado escribir más seriamente sobre esto? ¿En qué medida sería usted capaz de romper una lanza por este tema?
    Me temo que si el canal de difusión de estas teorías (y quito conspiración) siguen siendo blogs y YouTube nunca se superará la sospecha de la pura especulación.
    Espero leerle mas a propósito de esto.

    1. Felipe Samarán Reply

      Estimada LISAB.
      Agradezco nuevamente, el tono elegante del mensaje. Entiendo que los argumentos expuestos pueden no haberle convencido. tampoco era imprescindible. El tiempo acabará poniendo las cosas en su sitio (tengo mucha fe en ello y en ese momento esta conversación será más interesante si cabe). En cualquier caso, considero ya un verdadero lujo el poder debatir de ideas en la red sin necesidad de exaltarse. Buscando conocer la verdad entre todos por encima de tener razón. Con eso ya hemos avanzado mucho.
      Tengo mucha más información que compartir, pero no se trata de hacer un monográfico de esto. Este es un blog de difusión de temas generales de Arquitectura y sobre eso versa el cuerpo principal del texto. No obstante si quiere más información puedo facilitársela con gusto. Soy fácil de localizar.

      Un cordial saludo.

  3. Ángel Diaz Reply

    Sr. Felipe Samarán, sobre el tiempo que no siempre pone las cosas en su sitio, tengo más de 58 años esperando saber la verdad sobre el asesinato de JFK. Se suponía que a los 25 años iba a saberse, luego a los 50 y nada. Y cuando Donald Trump anunció que se iban a desclasificar los informes me ilusioné, para nada. Diecisiete mil páginas que no conozco nadie que se haya leido. Y nada. Ahora Joe Biden dice que va hacer algo parecido con los de las torres gemelas. No espero que salga la verdad a flote. Para mí sigue siendo un complot interno y perverso para tener USA una disculpa para meterse donde nadie los llamó. Y estos 20 años me han dado la razón. Un gasto de ingentes cantidades de dinero y gran número de muertes PARA NADA.

    1. Felipe Samarán Reply

      Estimado Ángel:

      La ciencia solo sabe ocuparse de los “cómos” o los “porqués”, pero enmudece inevitablemente cuando se trata de hablar de los “para qués”. Ante el sentido de la vida y las intenciones del ser humano, las ciencias empíricas no pueden dar respuesta alguna.
      Yo no entro a valorar cual fue el motivo de lo que ocurrió. Tampoco opino sobre quien estaba detrás de las acciones. No tengo datos para ello y por ese motivo no me manifiesto. Tan solo opino de cosas que son investigables, verificables y demostrables científicamente.
      La mentira es flagrante, la verdad es clara para quien quiere estudiar. No sé si algún día se permitirá “hacer oficial” la verdad y dejar de alimentar las mentiras insostenibles. Cada día vemos como vídeos que evidenciaban la verdad son retirados de la red en un ataque sin precedentes a la libertad de expresión “científica” (porque no son opiniones sino datos lo que se expone, y resultaría muy sencillo desmentir sus errores por la misma vía). La mentira necesita eliminar la verdad porque en un cara a cara no se sostiene en pie.

      Y lo que es peor… tampoco sé si es mejor que se sepa la verdad.
      Solo el occidente civilizado se permitía debates abiertos sobre la verdad. (Ahora cada vez menos, la censura es cada vez más insoportable y cada día nos parecemos más a esos otros lugares donde la verdad es directamente “la que dicta el partido” sin opción a información ni a opinión discrepante, y eso es claramente peor.

      Me gustaría ser más optimista pero corren muy malos tiempos para el pensamiento independiente.
      Gracias por su interés.

  4. javier Delgado Reply

    ¿Se dan cuenta de que muchas de sus afirmaciones son falsas?

    La Sociedad Europea de física NO desmintio el informe oficial. El articulo que se refieren es el publicado en Europhysics News… Que NO es ninguna sociedad científica, sino una revista de divulgación.

    https://www.snopes.com/fact-check/journal-endorses-911-conspiracy-theory/

    De hecho, por si queda dudas la revista europea de fisica publico esto:

    To Whom it May Concern:

    Regarding the recent developments on social media, we would like
    to inform the public that neither the European Scientific Journal,
    ESJ, nor the European Scientific Institute, ESI have published
    content on 9/11 attacks.

    http://eujournal.org/files/journals/1/documents/Disclaimer.ESJ.pdf

  5. Felipe Samarán Reply

    Estimado Javier Delgado:

    Agradezco su lectura, su tiempo por verificar los datos y por participar en el debate. Esto habla muy bien de su rigor científico y de su espíritu crítico. Entre todos quizás consigamos hacer que la verdad vea la luz, y que todo lo publicado sea riguroso. Entiendo que ninguno de nosotros busca “tener razón” sino “encontrar la verdad” sea cual sea esta. ¿No?

    Decir que “MUCHAS” de las afirmaciones contenidas en el escrito son falsas es “MUCHO” decir. De hecho de los miles de datos que se ofrecen (entre directos y referenciados) usted tan solo apunta “UNA” autoría como incorrecta. Usted ni siquiera desmiente que lo dicho sea falso, tan solo argumenta que no lo dice la Sociedad Europea de Física. Por tanto sería más preciso redactar por su parte: “UNA de sus afirmaciones está mal referenciada”. (Y podríamos entrar a verificar su correcta citación, porque la verdad soporta con facilidad la revisión sin alterarse).

    Como usted correctamente apunta el artículo referido es: «15 años más tarde: sobre la física de los colapsos en los rascacielos», publicado en 2016 en el número de julio-agosto de la revista Europhysics News, PROPIEDAD de la Sociedad Europea de Física (EPS, por sus siglas en inglés). Admitamos sin problemas su matiz de que no es la Sociedad Europea de Física sino una revista de su propiedad quien divulga el artículo. El matiz parece leve y asumible. ¿Y bien? ¿Podría usted argumentar con datos verificables si lo que dice el artículo es riguroso o no científicamente? Creo que es más interesante debatir sobre el contenido de la información que sobre su correcta citación para desvelar la verdad (aunque me parece pertinente ser rigurosos también en esos “matices”, y por ello agradezco por ello su aportación).

    Si de TODO lo planteado esto es lo ÚNICO que quiere usted puntualizar, admitamos que de la “verdad oficial” arroja un sin fin de preguntas sin respuesta y de mentiras sin soporte científico que las avale. Cuando algo es cierto TODAS LAS PIEZAS ENCAJAN con facilidad sin necesidad de forzar nada ni eliminar contenidos, ni silenciar voces discrepantes. ¿No le parece?

    Le invito a seguir investigando con el rigor académico que demuestra el resto de evidencias citadas, y con la única intención de conocer la verdad. Es probable que se sorprenda a si mismo si investiga sin prejuicios como sugería Walter Lippmann.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *