Activar y mejorar la red de espacios públicos para recuperar la vida urbana

Desde sus orígenes, el espacio público fue un elemento esencial para la construcción de ciudades  democráticas y habitables. Sin embargo, con el paso de los siglos ha ido perdiendo su potencial como espacio político y de relaciones comunitarias, hasta en ocasiones convertirse en un elemento irrelevante o conflictivo. Uno de los grandes retos del urbanismo y de los ayuntamientos en los próximos años consistirá en promover proyectos de transformación del espacio público para que se conviertan en lugares que potencien la cohesión social, la diversidad y la inclusión, y la vida urbana saludable.

A partir de estas reflexiones nace el Plan de Activación y Mejora del Espacio Público (PAM!) de Amara Berri en Donostia-San Sebastián. Se trata de una estrategia urbana para la transformación de la red de plazas y calles del barrio, desarrollada a través de la metodología de la Triple Dimensión y la herramienta de los Indicadores Participativos [InPar], en el que se incorporó la participación ciudadana y la perspectiva de género interseccional como ejes vertebradores del proyecto. Como resultado se obtuvo un Plan con más de 20 actuaciones que abarcan desde intervenciones de urbanismo táctico hasta reformas completas de plazas a través de procesos de diseño colaborativo.

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Equipo editor de Escuela de Arquitectura

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