POR UNA NUEVA EDUCACIÓN EN ARQUITECTURA  

Estudiar arquitectura es siempre un reto. Un reto que, a día de hoy, puede generar dudas; pero que, en nuestra opinión, sigue siendo una opción más que válida. Eso sí, adaptar la carrera de arquitectura a los nuevos tiempos que nos tocan vivir es más urgente que nunca.

Por un lado, tenemos un panorama laboral que cada vez exige una preparación muy diferente de que teníamos hace no tantos años. Por otro lado, el nuevo paradigma digital nos obliga a estar al día en ámbitos que rondan la periferia de la propia arquitectura.

Con todo ello, y mucho más, podremos seguir hablando de una enseñanza válida para los tiempos que corren. Quien mejor se adapte a esta realidad, mejores alumnos tendrá.

Sobre todo ello,  y mucho más, vamos a pensar en voz alta. ¿Nos acompañas?

La educación en arquitectura es un tema que siempre nos ha interesado. Estamos  atentos a lo que va pasando en varias escuelas y vemos cómo más de una !se está poniendo las pilas!

A su vez, desde hace más de 10 años venimos haciendo talleres online y físicos para arquitectos. Enseñar online no es tan sencillo como parece y, por suerte, los nuevos tiempos están acelerando este proceso.

En este sentido, es importante no tener que elegir online o presencial. Lo ideal en muchos casos será una propuesta hibridada y en otros adaptada a cada necesidad.

Como hemos reflexionado en la primera parte de este post, necesitamos afinar bien la nueva enseñanza de arquitectura que podemos y debemos exigir. Ha de ser algo acorde a los tiempos que corren y que evite, en la medida de lo posible, las sombras del pasado.

Para dar forma a esta nueva docencia, en nuestra opinión, conviene tener muy presente el concepto de Educación Expandida.

Parte 1 de POR UNA EDUCACIÓN LÍQUIDA EN ARQUITECTURA  (ver aquí)

En general, a la desconexión con la realidad laboral que históricamente han hecho gala nuestras escuelas de arquitectura, ahora hay que sumar la casi nula adaptación a la Nueva Era Digital (por cierto, cada vez menos nueva y más digital) que nos toca vivir.

Adaptarse al mundo 2.0, va de saber aprovechar todo el potencial de la red y esto es algo mucho más complejo de lo que pudiera parecer.

Además, esto de la educación expandida, es un trabajo de ida y vuelta; por un lado, se trata de expandir las aulas hacia el mundo digital y, por otro, traer a un entorno físico parte del mundo pixelizado. Una especie de sístole y diástole que ha de funcionar de manera constante y no de forma puntual como muchos pretenden.

1 Profesores catalizadores.

Con ello, la mayoría de las Escuelas de arquitectura siguen con temarios de otros tiempos, fabricando arquitectos que no necesita está sociedad y que con el título en la mano verán que sus opciones laborales, después de años de muchos esfuerzo, son mínimas y otros países, con más petróleo bajo sus pies, se los llevarán aprovechándose nuestra precaria situación.

Todo esto además de generar cierta tristeza, pues son muchos los amigos que se han tenido que ir lejos por no encontrar en España un entorno mínimamente estable, también nos da rabia y bastante impotencia.

Han de llegar tiempos en los que los estudiantes dejen de ser alumnos aplicados que dicen sí amen y pasen a tomar el mando de operaciones. Así, se convertirán en participantes, creadores de su propia educación, siendo el profesor más un catalizador o facilitador de proyectos que un gurú que lo sabe todo.

Como bien apuntaba, el profesor Miguel Ángel Díaz Camacho en un post para el blog de Fundación Arquia,

“(…) El alumno actual presenta dos características propias de su tiempo: verdadera vocación y destreza para con lo digital. Malgastar su talento en la copia de textos al dictado no tiene ningún sentido: los temarios y las bibliografías están en su poder. El encuentro presencial debe ser revalorizado como una oportunidad para la exploración y el trabajo conjunto en la resolución de problemas o la manifestación de conflictos. El alumno conectado puede aprender y conocer; el alumno en el aula debe encontrar motivación para explorar y pensar (5). Muchas son las técnicas a nuestra disposición para fomentar la creatividad desde condiciones de entorno: proyectos participados, maquetas colectivas,  flipped classes o las conocidas maniobras  TGT (De Vries y Edwards, 1973). Los resultados son positivos.” (ver aquí)

Todo este nuevo mundo ya no tiene marcha atrás y los nativos digitales van a demandar cada vez más que lo que se enseñe en las aulas les atrape desde la emoción, pues el conocimiento en sí mismo está a mares en la red. Es más no tardará en llegar el momento en que cualquiera de nosotros lleve unas lentillas en las que con un simple pestañeo vea toda la información que necesite. Esto sin hablar del BIG DATA y todo el potencial que tiene. No se tratará de acumular conocimiento, ni siquiera conocer a la persona que más sabe; el futuro parará por saber gestionar y conectar esta información y la cantidad ingente de datos que vamos a generar.

Y así, teniendo bien claros estos conceptos, este profesor -convertido en persona de confianza-, será quien al participante de sus clases en el complejo camino del aprendizaje. Veremos una demanda cada vez más palpable de una educación hecha casi a medida, donde este facilitador / profesor tendrán que ayudar al alumnos a diseñar su propio itinerario formativo.

Será importante no confundir autoridad con autoritarismo para que ni el alumno se suba al a las barbas del docente, ni el profesor no sepa mantener su lugar.

Resulta fundamental que el profesor se aleje de los formatos en los que se le atribuía el poder y apueste por ser un catalizador. Desde ahí, se podrá sacar lo mejor de  sus pupilos. En este sentido, el arquitecto y profesor, Manuel Saga, afirma:

“(…) Recomiendo un acto de libertad: dejar de lado el chip de maestro y adoptar el de facilitador. El diseño de programas y planes docentes resulta toda una aventura cuando se piensa como una comunicación de doble sentido en la que el profesor facilita técnicas para que el estudiante genere su propio conocimiento, que el profesor recibe de vuelta.

La expresión gráfica quizás sea el mejor ejemplo de ello, una materia en la que el docente espera que gracias a unos instrumentos básicos, pero precisos, su estudiante le sorprenda con un ejercicio de rigor absoluto. Un profesor sorprendido es un profesor satisfecho.” (ver aquí)

2 Docencia de doble vía.

Sin lugar a dudas, la capacidad de relacionarse a nivel personal entre el alumnado y el profesorado debiera ser uno de los requisitos más valorados. Esta relación no puede quedarse sólo en las aulas, ha de ser una comunicación bidireccional y 2.0.

En esta línea, hace un tiempo leíamos una entrevista al famoso profesor Gerald Conti, en la que anunciaba su retirada del mundo docente, y decía,  “Para mí la educación debe centrarse en lo cualitativo y no en lo cuantitativo. La docencia no deja de basarse en las relaciones personales y en fomentar la curiosidad de los estudiantes. Una visión que he tratado de llevar a la práctica durante toda mi carrera profesional”.

Con ello, no tiene sentido seguir acudiendo a clase para soltar el rollo de la historia de la arquitectura o cualquier asignatura teórica. Desde hace muchos años, hay MOOCs buenísimos donde la teoría está explicada.

Algunas escuelas como la UFV se están poniendo las pilas con estos temas y el verano pasado ya hicieron íntegramente online su tradicional curso de verano SAW. El resultado, por lo que sabemos, fue un éxito rotundo.

Por otro lado, es evidente que no todo lo que hay que explicar en las aulas de arquitectura se puede encontrar en la red. Esto lejos de ser un problema es una excelente oportunidad para grabarlo y que el alumno pueda verlo tranquilamente antes de ir a clases.

Ver aquí varios canales de Youtube que nos pueden interesar dentro de la docencia de arquitectura.

Una vez en el aula, nos encontraremos con alumnos que ya se saben la lección, pero que pueden profundizar con debates. En este punto, la labor del profesor de arquitectura será más semejante a la de un guía o facilitador. En este espacio se trata de solucionar dudas y abrir nuevas vías de investigación. Es un cambio radical y está en la mano de cualquiera. De hecho, en nuestra humilde escala de Stepienybarno es lo que venimos haciendo desde hace años en nuestros cursos online. Y si lo podemos hacer nosotros que somos algo minúsculo en comparación a cualquier Escuela, ¡!qué no podrán hacer desde allí!!

3 EDUCAR EN LA FLEXIBILIDAD

ver aquí.

Parte 1 de POR UNA EDUCACIÓN LÍQUIDA EN ARQUITECTURA  (ver aquí)

Autores del post: Stepienybarno _ Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó

Imagen de portada: Bruno Barnó Stepien (9 años)

  • El grueso de este post se publicó originalmente bajo el título: POR UNA EDUCACIÓN LÍQUIDA EN ARQUITECTURA  2 / 2
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Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó, montaron su estudio de arquitectura en el año 2003. Hasta la llegada de la crisis funcionaron como un “estudio normal”, consiguiendo ganar varios concursos y construyendo proyectos interesantes. En el 2009 se adentraron por terrenos entonces desconocidos. A día de hoy, su blog, Stepienybarno, es uno de los 5 blogs de arquitectura en castellano con más impacto en el mundo. A su vez, están detrás de varios proyectos online, además de ser los directores de este mismo blog o el blog de Fundación Arquia. Han dado multitud de charlas y cursos tanto de Identidad Digital como de Productividad en Colegios de arquitectos y Escuelas de Arquitectura. Acaban de publicar su primer libro: Eficiencia y Productividad en la arquitectura. https://regalosarquitectos.com/producto/libro-arquitecto-productivo/

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